150 ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE LA POLICÍA LOCAL DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

En el año 2.009 se conmemoran los 150 años de creación del Cuerpo de la Guardia Municipal de Las Palmas de Gran Canaria. Sirvan estos párrafos como homenaje a quienes perdieron la vida en acto de servicio, o quienes entregaron su vida defendiendo el orden constitucional, a los que sufrieron por motivos políticos encarcelamiento en campos de concentración o separación del cuerpo. Recordar a todos los que han integrado a lo largo de estos años esta institución en sus diferentes denominaciones y han sabido llevar con orgullo y profesionalidad su uniforme.

Una de las instituciones que más ha evolucionado con el conjunto de sociedad civil de Las Palmas de Gran canaria ha sido sin ninguna duda su cuerpo de seguridad, siendo en multitud de ocasiones el reflejo de una sociedad en constante progresión.

En el año 1.859 ya aparecieron los primeros agentes conocidos como Policía Urbana y desde aquellos momentos se han mantenido. A lo largo de su dilatada historia esta institución a variado en sus denominaciones; Policía Urbana, Guardia Municipal, Policía Municipal, llegando a nuestros días como Policía Local.

Hablar de la historia de la actual Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria supone hacer un repaso de la historia de esta ciudad. Esta claro que a lo largo de estos "150 años" han acontecido muchos hechos históricos que tuvieron repercusión en la sociedad Canaria de la época. Las guerras Carlistas (1.833-1.876). la instauración de la II República (1.931-1.936), la Guerra Civil (1.936-1.939), el Régimen Franquista (1.936-1.975), y más recientemente la etapa de la Transición Española, con su momento cumbre en la aprobación de la Constitución de 1.978, todas han condicionado los avatares políticos y socilógicos que han contribuido a configurar la ciudad que hoy conocemos.

Aunque la Guardia Municipal fue creada en la segunda mitad del siglo XIX, su presencia ya estaba ligada al medio de vida urbano años antes a través de ciertos antecedentes, Alguaciles, Cabos de Vara, posteriormente Celadores de Policía y Serenos fueron los primeros fieles encargados de prestar servicio en las calles, llevar a cabo las rondas por la ciudad, obedecer y hacer cumplir los bandos y ordenanzas que aprobara el Consejo de la Ciudad.

En cualquier caso, siempre han agrupado a personas que se han esmerado con el fin de cumplir con los cometidos que les eran encomendados, desde una labor de asistencia y auxilio, hasta otra de guía e información, pasando naturalmente por la protección de las libertades y por la prevención y cuidado de la seguridad pública. Son los ciudadanos los que han hecho que este Cuerpo Policial "Cuerpo modelo, orgullo de la ciudad", que como se referían desde principios del siglo pasado, presta un servicio cercano y eficaz, y es reiterando lo recogido por el periódico LA PROVINCIA en 1.935 cuando en relación a la Guardia Municipal decía "tiene la prestancia que obliga al respeto y el respeto que obliga a la consideración atenta de los ciudadanos".

Ha sido una evolución interesante, donde se pone de relieve el papel proactivo de la Policía Local y su implicación en el tejido social. La cercanía a la población, compartir afanes y las inquietudes de ésta y mejorar sus propios niveles de capacitación y profesionalidad son factores que distinguen las tareas de un cuerpo policial que es ejemplo para la Comunidad Autónoma de Canarias, como ha quedado acreditado con su historia centenaria y con sus innumerables servicios prestados en el ámbito municipal. En la actualidad en constante renovación e innovación la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, se prepara para afrontar los nuevos retos que nos depara el Siglo XXI.

Es este un breve resumen del cientocincuentenario de la Policía Municipal capitalina como Cuerpo dedicado a la ciudadanía, que presta su servicio a los vecinos de Las Palmas de Gran Canarias y a quienes nos visitan, en un marco histórico lleno de acontecimientos que hoy cobran protagonismo al ser recuperados en el tiempo.

Y como se hace mención en el logotipo del 150 Aniversario.

"Es capital seguir contando con tu confianza"

Ha destacar la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a la policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, aprobado en el Pleno del Ayuntamiento capitalino, celebrado el día 09 de Junio de 2.010.

"La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, un ejemplar cuerpo profesional que ha cumplido ciento cincuenta años, durante los que ha acreditado su vocación de ser útil a la sociedad de la capital grancanaria. Una policía puntera en innovaciones, resultados y especialización de las unidades que la integran. La pericia y profesionalidad de sus integrantes han quedado contrastadas en los innumerables servicios prestados, reafirmando su compromiso de proximidad y eficacia".

75 ANIVERSARIO DE LA SECCIÓN MOTORIZADA

Las primeras motos en la Guardia Municipal de Las Palmas de Gran Canaria

Y un día llegaron las motocicletas. Y los guardias se motorizaron, bueno unos pocos. No disponían claro esta del sofisticado carenado de las de hoy. Ni de las estridentes sirenas. Ni del juego de luces de emergencia. Ni tan siquiera fuera obligatorio el uso del casco protector que tanta prestancia proporciona.

Con el Ayuntamiento Nacional-Sindicalista, el 10 de Mayo de 1.938 empezaron a prestar servicio regular los Agentes Motorizados. Este nuevo servicio fue desempeñado en sus inicios por siete Agentes, las primeras motocicletas con las que contó la guardia municipal fueron de la marca DKW Sport 350, fabricadas en Alemanía. Fue este un hecho fundamental ya que las necesidades de la sociedad y el aumento del tráfico motorizado en la ciudad hicieron que los patrullajes a pie, comunes hasta ese momento, se hicieran lentos e ineficaces para solucionar muchos de los problemas que surgían.

En una entrevista con el Alcalde de la ciudad y publicada en la prensa, este manifiesta "que la nueva guardia motorizada tendrá como especial misión vigilar el tráfico urbano, imponiendo las sanciones a que se hagan acreedores todos los que infrinjan el reglamento de circulación y evitando congestiones en las calles en que el tráfico se realice con dificultad". (La Provincia y Falange)

La unidad motorizada de la Guardia Municipal era el buque insignia de este Cuerpo y pronto se hizo con el respeto y la admiración de todos, que disfrutaban viendo aquellos guardias perfectamente uniformados con chaqueta gris y alzacuello blanco, cinturón y gorra blanca, y con sus altas polainas. Después vendrían la chaqueta o sahariana blanca, y más tarde la chaqueta azul y por último la chaqueta de cuero negro, sus botas altas, correajes y casco blancos. La Sección Motorizada representaba a la Guardia Municipal en todos los eventos de importancia de la ciudad.

El caso es que causaron sensación entre los vecinos. Y provocaron la envidia de más de un peatón, ciclista y a los conductores de todo tipo de vehículos. ¡Los Policía Urbanos motorizados!. Y hasta la prensa de la época se hizo eco del evento. Dando a entender que las infracciones así como los infractores del reglamento, no iban a quedar impunes. Porque un Guardia motorizado les saldría al paso y le seguiría con su potente máquina recién estrenada. Su talonario de denuncias, con su callejero y el código de la circulación. Como no para informar al ciudadano despistado u olvidadizo.

Luego con el trascurrir del tiempo, la técnica mejoraría y vendrían nuevos tipos y modelos, más potentes más espectaculares. Pero nunca causarían tanta expectación como aquellas primeras motocicletas que un día llegaron para quedarse en nuestra Policía Municipal. 

25 ANIVERSARIO INCORPORACIÓN DE LA MUJER A LA POLICÍA LOCAL

En Noviembre de 1.987, siendo Inspector-Jefe Don Carlos Cabrera Suárez, accedieron por primera vez a la Academia de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria doce mujeres, agentes en practicas, transcurrido el periodo de formación se incorporaron a la vida policial capitalina. El retraso de esta "innovación" respecto a otros municipios incluso de la propia Isla de Gran Canaria se debe a que en los últimos años, el Ayuntamiento no había formulado ninguna convocatoria para cubrir nuevas plazas en el servicio.

Los precedentes de acceso de la  mujer a la Policía en España datan de los años 1.970 y 1.971, cuando las ciudades de Córdoba y Madrid, respectivamente, incorporaron mujeres a sus policías municipales, aunque con restricciones jurídicas como la exigencia de estar solteras para poder presentarse a las pruebas o, incluso, permanecer en este estado civil so pena de ser expulsadas del cuerpo si se casaban. Hasta el año 1.980 no se lograron dar los primeros pasos de igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Una sentencia judicial provocó que una mujer policía municipal de Madrid fuera readmitida al declarar los tribunales la nulidad del requisito de la permanencia en la soltería, abriéndose definitivamente la puerta a la mujer a través de convocatorias sin distinción de sexo.

En Canarias, la primera promoción de mujeres policías municipales fue en el municipio grancanario de San Bartolomé de Tirajana, en la que accedieron nueve mujeres en el año 1.979, después se incorporarían en San Cristóbal de la La Laguna, en 1.981; en Santa Cruz de Tenerife, en 1.983.

Así Rosa María,Lourdes Desiré, Yolanda, Antonia, Brígida Esther, Mª Rosa, Mª del Carmen,  Araceli Yolanda (fallecida en el accidente aéreo de Barajas en el año 2.008), Cristina Angeles, María Luisa, María Concepción y Ana. Las doce primeras mujeres policías de Las Palmas de Gran Canaria accedieron contando ya con plena igualdad jurídica frente a sus compañeros varones, un año antes se había aprobado y entrado en vigor la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en la que quedaría definida la Policía Local como un instituto armado de naturaleza civil, que actúa con la independencia que la propia Constitución asegura al garantizar la autonomía de los Municipios. Su uniforme reglamentario consistió en falda-pantalón, gorra de plato, bolso, medias y zapatos.

Su integración suscitó recelos sobre su capacidad para hacer frente a los servicios policiales, lo que propició tanto un excesivo proteccionismo por parte de mandos y compañeros de trabajo, como una desconfianza hacia su propia labor. Estas reticencias de aceptación fueron contrarrestadas por ellas con mucha constancia, tesón y profesionalidad para acometer los servicios.

En el libro Mujeres Policías, publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas, en 1.994. Manuel Martín, director de un interesante estudio, resume las encontradas opiniones de las encuestas en este párrafo: "A pesar de que mayoritariamente manifiesten haber elegido la profesión policial por motivos de seguridad en el empleo o simplemente porque fue lo primero que encontraron, todas ellas manifiestan encontrarse a gusto dentro de la Policía y no desean cambiar de trabajo. Son partidarias de la plena integración de la  mujer en la profesión policial. Tanto en las historias de la vida individuales, como en el análisis de grupo, el modelo que se propone es el de una Policía profesional, vocacional, burocrática y efectiva dentro de una sociedad democrática".

Desde ese año 1.987 se han producido sucesivas incorporaciones de mujeres al Cuerpo policial, que ocupan diferentes categorías en el escalafón siendo la más alta obtenida la de Comisaria.